lunes, 13 de diciembre de 2010

El noviazgo del Cristiano

Quiero compartir mis pensamientos acerca del noviazgo cristiano. Es probable que mi punto de vista suene muy extraño para algunos. Mi modo de pensar no viene de Estados Unidos ni de otra cultura. Mis convicciones acerca del noviazgo fueron formadas por la Biblia, y también como resultado de mis observaciones.
Creo que el noviazgo cristiano debe incluir una abstinencia total de contacto físico. Esto incluye negarse los besos, los abrazos, estar tomados de la mano, etc. Creo que los novios no deben estar en situaciones donde se encuentran solos, en lugares no públicos, donde no hay cristianos. Yo no llegué a pensar así hasta tener 19 años. Yo antes me reía de personas que tenían estas “ideas raras”. No más. Ahora compartiré mis tres razones básicas por tener estas convicciones.
I. Mis observaciones
A través de los años, he observado muchos novios cristianos caer en el pecado de la fornicación. En muchos casos eran cristianos piadosos, que parecían tener un deseo profundo de agradar a Dios y hacer el bien. Algunos eran amigos míos. Me dolió profundamente al ver el alto porcentaje de novios cristianos que se caían en la trampa de fornicación, en la cual se deleita Satanás. Vi vidas y testimonios arruinados. Noté la vergüenza que aflige a los que no se niegan lo que Dios ha reservado para el matrimonio. Al observar todo esto, determiné en mi corazón que yo haría todo lo necesario para evitar ser tentado con el pecado de la fornicación. Ahora ha pasado nueve años desde esa decisión, y Satanás no ha logrado que yo caiga en su trampa. He tenido varias novias, y con dos de ellas habíamos hablado brevemente sobre la posibilidad de casarnos. Yo sé lo que es el deseo fuerte de querer tocar la bella mujer que amas, la mujer con la cual quieres pasar el resto de tu vida. No soy un eunuco. Creo que tengo los mismos impulsos como otros hombres que no se niegan a tocar su novia antes de casarse.
II. ¿Qué dice la Biblia?
1 Cor. 7:1 ...bueno le sería al hombre no tocar mujer;
Prov. 6:27-28 ¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas sin que sus pies se quemen?
1 Cor. 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
1 Ped. 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.
Rom. 13:14 ...no proveáis para los deseos de la carne.
Gal. 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
III. Negarse el contacto físico puede demostrar que el amor que uno siente es verdadero.
Vivimos en una sociedad que piensa que el estar enamorado es evidencia de un amor verdadero. Un amor verdadero digno de matrimonio incluirá sentimientos de estar enamorado, pero la infatuación por si sólo no es amor. Muchas veces los novios piensan que tienen un amor verdadero uno por el otro, pero es posible que en realidad es solamente una atracción física, que se está alimentando por excitarse mutuamente al estar acariciándose. Si un amor es verdadero, la pareja debe estar dispuesto a negarse toda clase de contacto físico hasta casarse. La Biblia dice que “...El amor es sufrido...no hace nada indebido, no busca lo suyo...Todo lo sufre...todo lo espera, todo lo soporta...” (1 Cor. 13). Deben estar dispuestos a esperar, si es que su amor es verdadero. Cuando una persona recibe placer física de su novia o novio, ¿cómo podrá estar seguro que siente un amor verdadero? El placer es muy engañoso. Dios nos ha hecho de tal modo que podemos sentir una atracción física muy fuerte hacia el sexo opuesto. Esta atracción por si sola no es pecado. Depende de lo que hacemos con esa atracción.
Hay mucho énfasis en lo físico en muchos noviazgos cristianos. SI UNA PAREJA CRISTIANA NO ENCUENTRA GUSTO EN HACER LAS COSAS SIMPLES DE LA VIDA JUNTOS, UN MATRIMONIO ENTRE ELLOS SERÁ UN FRACASO. Hay 168 horas en una semana. Ustedes que son casados-- preguntense: ¿Cuánto tiempo pasan en todas formas de contacto físico con su esposa o esposo en una semana? ¿El 1%? ¿3%?
Aquí tengo una cosa más para preguntarse. Una pareja cristiana que ha experimentado todo menos la fornicación, estará siempre enfrentándose con esa tentación. ¿No sería mejor pelear la tentación de querer besarse durante el noviazgo, en vez de la tentación de la fornicación? ¡Amen! Es posible tener un noviazgo cristiano sin contacto físico, y luego tener un matrimonio exitoso. Conozco a varios que así lo han hecho. Aunque yo he tenido novias, nunca jamás he tocado a una de ellas en forma romántica. Me porté como un caballero. No estoy diciendo esto para hacerles pensar que soy un mejor cristiano que todos los demás. Cuando se trata de enseñar a los jóvenes que no debe haber ninguna clase de contacto físico durante el noviazgo, muchos responden diciendo, “Pero tú eres viejo...tú ya eres casado...tú no te portaste de esa manera antes de casarte, etc.” Pero los jóvenes de mi iglesia no pueden usar esas excusas conmigo. Ellos saben que soy casi joven todavía, (27) y que soy soltero. Quizás alguien como yo puedo tener más impacto al escribir estas cosas. No lo sé.
Conclusión:
No estoy diciendo que el hecho de estar besándose o abrazándose es fornicación. Pero al hacerlo, es como estar jugando con fuego. Por causa de mi falta de experiencia, voy a compartir lo que otros me han relatado sobre este proceso peligroso:
La primera vez que los novios se toman de la mano, es una experiencia maravillosa. La satisfacción es inmensa. ¿Cómo puede ser posible que esta experiencia tan exquisita sea pecado? Pero al pasar el tiempo, uno desea ir más allá del estar simplemente tomados de la mano. Seguramente hay algo que traerá aún más satisfacción. Se besan. Ahora el estar tomados de la mano parece juego de niños en comparación al agrado que les trae un beso. Pronto se besan más seguido, y por tiempo mas largo. Luego quieren aún más, pero por supuesto sin cometer fornicación. Se abrazan. Luego los abrazos son más fuertes y apretantes. Lo que siente uno por el otro es inexplicable. Para demostrar su afecto uno por el otro en esta manera tan personal, se encuentran solos más y más. Al pasar el tiempo no se dan cuenta que ya no hablan tanto uno con el otro, porque el contacto físico les trae más satisfacción. Hasta ahora, los novios no se han puesto límites, excepto la fornicación. Pero al encontrarse solos, excitados por este contacto físico sin barreras, es casi imposible que eviten caer en la trampa favorita de Satanás.  

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