sábado, 9 de abril de 2011

¡Vuélvele a pegar!




Había una Iglesia vieja que necesitaba una remodelación, entonces, durante el servicio, el pastor hizo una apasionada propuesta mirando directamente al hombre más rico del pueblo.Al final del servicio, el hombre rico se paró y anunció, "Pastor, Voy a contribuir con mil dólares."Entonces luego, un pedazo de yeso cayó del techo y le pegó en el hombro al hombre.Rápidamente él hombre rico se paró de nuevo, gritando: "Pastor, Incrementaré mi donación a 5 mil dólares."Antes de que se pudiera sentar, le cayó otro pedazo de yeso del techo otra vez, y otra vez él realmente gritó, "Pastor, voy a doblar mi segunda promesa."Se sentó, y de nuevo una gran cantidad de yeso cayó sobre su cabeza.Se paró una vez más y exclamó gritando, "Pastor, Le daré 20 mil dólares"De pronto un diácono gritó: "¡Vuélvele a pegar, Señor! ¡Vuélvele a pegar!"

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