miércoles, 26 de diciembre de 2012

Aún por un poco








Jua 12:35  Entonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va.
Jua 12:36  Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz.

Jua 12:35 Yahshúa les dijo: "La luz estará con ustedes aún por un rato más. 
Caminen  mientras tienen la luz, o la oscuridad los sorprenderá; aquel que 
camina en oscuridad, no sabe hacia donde se dirige.
Jua 12:36 Mientras tienen la luz, pongan su confianza en la luz, para que puedan convertirse en gente de luz." Yahshúa dijo estas cosas, y después se fue y se mantuvo escondido de ellos.

35 y. Otros: Aún por un poco está la luz entre vosotros. Parece esta traslación más conforme al sentido, y lo es, al texto Griego.
36 z. Hijos de luz: es expresión hebrea; quiere decir, participantes de la luz. El Señor no respondió derechamente a la objeción que se le hizo; se contentó solamente con exhortarlos a que se aprovechasen del beneficio de la luz divina que les comunicaría con su doctrina, el poco tiempo que le quedaba de vivir en su compañía; y que temiesen no fuese para ellos un tiempo de tinieblas y de oscuridad el de su muerte, en el que no podrían descubrir ya el camino que debían seguir. Y así sucedió puntualmente; porque, como observa San Juan Crisóstomo, las espantosas tinieblas, de que fueron sorprendidos en la muerte de Jesucristo, produjeron en sus corazones una total extinción de la luz; y por no haber creído en ella, esto es, por no haber seguido aquella divina luz que alumbra las almas, para que conozcan lo verdadero y lo justo, quedaron excluidos del número de los hijos de la luz, que son los que viven conforme a la luz que los alumbra.

Estas palabras del Señor Jesús dan qué pensar. La posibilidad de acudir a él con fe no permanecerá siempre. En aquel entonces, su presencia personal en la tierra llegaba a su fin. Él había venido al mundo como “la luz”,para que todo aquel que cree en él “no permanezca en tinieblas”. Muchos le recibieron, pero la mayoría amó más “las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 12:46; 3:19). Él se disponía a dar su vida en la cruz del Gólgota para luego volver a Dios su Padre.

Jua 12:46  Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
Jua 12:46 Yo he venido como una luz dentro del mundo, para que todos los que en mí confíen no permanezcan en la oscuridad.

Lo que el Señor dijo nos recuerda que un día terminará la oportunidad para creer en él. Nuevamente ha transcurrido un año de nuestra vida; otra vez fue un año de gracia. El Evangelio, la Buena Nueva de la salvación en Cristo, pudo ser predicado a mucha gente. ¿Aún por cuánto tiempo durará esta oportunidad, en particular para usted, querido lector? Esta época también se acabará. El Señor volverá para tomar a los suyos consigo y despertar a los que murieron creyendo en él. Entonces vendrá la noche, cuando “nadie” puede trabajar (Juan 9:4). En esas tinieblas morales se encuentran aún todos aquellos que no quisieron recibir a Cristo como Salvador y Señor.
Jua 9:4 Mientras el día dura, debo seguir haciendo el trabajo del que me envió; la noche viene,[92]cuando nadie puede trabajar.
En este año Dios habló muchas veces, ante todo por medio de su Palabra, pero también por medio de acontecimientos en la vida de cada uno, cuyo significado puede ser más o menos fácil de entender. Todavía es tiempo de aprovechar el último día de este año de gracia. ¡Acepte a Jesús como su Salvador ahora mismo! Mañana puede ser demasiado tarde.

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