lunes, 20 de mayo de 2013

Perdón




Doctrina distintiva del cristianismo y  expresión de una experiencia espiritual. Presupone tres
cosas: (1) que el hombre ha pecado; es decir, ha infringido la • Ley divina ( • Pecado); (2) que ha
reconocido su falta y está arrepentido  “Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el
bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.” Mar1:4
 • Arrepentimiento) y (3) El perdón viene a ser, entonces, la fuerza poderosa que remueve el obstáculo espiritual y hace posible que la criatura humana se reconcilie y restablezca su amistad con Dios.
 [5]  1.4De arrepentimiento: La palabra griega traducida aquí por arrepentimiento (metanoia), significa cambiar de actitud y convertirse a Dios (véase Mt 3.2 nota c ).
La idea básica del perdón, cuando se usa en relación con el pecado, es la de cancelar una deuda;
quitar la barrera y efectuar la • Reconciliación; erradicar el pecado. Sin el perdón, que solo Dios
puede conceder, el hombre está irremisiblemente condenado a la perdición eterna. Por eso, el
mensaje del perdón es una maravillosa esperanza de vida.
En la Biblia el perdón aparece asociado con la doctrina de la • Expiación; esto es, la necesidad del
sacrificio para vindicar la • JUSTICIA ofendida de Dios(Lev 17:11 Porque la vida de la carne en la
sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la
misma sangre hará expiación(B) de la persona.).
 En el Nuevo Testamento la muerte de Cristo en la cruz es la garantía divina del perdón. «En quien
tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia» (Ef 1.7).
La Biblia afirma ampliamente que es Dios el que perdona (Neh 9.17; Dn 9.9). El rey David se
arrepintió de su pecado, lo confesó a Dios y fue perdonado (Sal 32 y 51). El perdón de Dios incluye
el no acordarse más del pecado (Jer 31.34), y el sepultarlo «en lo profundo del mar» (Miq 7.19). El
Nuevo Testamento declara la autoridad de Cristo para perdonar: «Pues para que sepáis que el Hijo
del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados...» (Mc 2.10; cf. Hch 13.38).
Los cristianos deben imitar a Dios, perdonándose unos a otros (Ef 4.32). Por eso también se deben
confesar las faltas entre sí (Stg 5.16). Todos los pecados pueden ser perdonados menos uno: la
blasfemia contra el • Espíritu Santo (Mt 12.31, 32 //). Pero no se nos dice cuál sea esta blasfemia.
Es de entenderse, sin embargo, que el pecado imperdonable es el de la incredulidad, cuando el
hombre obstinadamente rechaza el testimonio que el Espíritu Santo le da de Jesucristo como el
Salvador del alma. La incredulidad cierra la puerta del perdón.
Mar 15:38 Entonces el velo(H) del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
 15.38 Se refiere probablemente al velo que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo; véase Mt 27.51 n.