sábado, 29 de noviembre de 2014

Soy Responsable De Mis Actos lección 27

Gén 3:7 En ese momento se les abrieron los ojos, y los dos se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera y se cubrieron con ellas.

Gén 3:8 El hombre y su mujer escucharon que Dios el Señor andaba por el jardín a la hora en que sopla el viento de la tarde, y corrieron a esconderse de él entre los árboles del jardín.

[20] 2.25 La desnudez es aquí la expresión de una vida sencilla, sin sentimiento de culpa y en perfecta armonía consigo mismo y con el prójimo. Después, como consecuencia del pecado, llegó a ser motivo de verg@uenza. Cf. Ez 16.37; Os 2.3.

El pecado trae desnudes

Mar 4:22 Porque nada hay oculto, si no es para que sea manifestado; ni nada ha estado en secreto, sino para

que salga a la luz.

4.22 Mt 10.26; Lc 8.17; 12.2-3. Lo que Jesús había enseñado en secreto a sus discípulos (Mc 1.34 nota i ) sería después divulgado por ellos.

Mat 10:26 Así que no les temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no

haya de saberse.

Sal 32:5 Pero te confesé sin reservas mi pecado y mi maldad; decidí confesarte mis pecados, y tú, Señor, los

perdonaste.

El pecado y la justificación

Isa 64:6 Todos nosotros somos como el inmundo, y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas;

todos nos marchitamos como una hoja, y nuestras iniquidades, como el viento, nos arrastran.

El pecado y las consecuencias

Sal 32:5 Te manifesté mi pecado, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones al SEÑOR; y

tú perdonaste la culpa de mi pecado. (Selah)

 

 

 

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