sábado, 17 de enero de 2015

El diezmo como un principio del reino, lección 34

Mal 3:10  Traed todos los diezmos al alfolí(C) y haya alimento en mi casa; y probadme ahora 
en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré 
sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Mal 3:11  Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la 
tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.
Mal 3:12  Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice 
Jehová de los ejércitos.

Mal 3:10  Traigan su diezmo al tesoro del templo, y así habrá alimentos en mi casa. 
Pónganme a prueba en eso, a ver si no les abro las ventanas del cielo para vaciar sobre 
ustedes la más rica bendición. [3]
Mal 3:11  No dejaré que las plagas destruyan sus cosechas y sus viñedos.
Mal 3:12  Todas las naciones les llamarán dichosos, porque ustedes tendrán un país 
encantador. Yo, el Señor todopoderoso, lo he dicho."

3.8-12 El pueblo en los días de Malaquías desobedeció el mandamiento de Dios de dar el diezmo de sus ingresos al templo. Quizá pudieron haber tenido miedo de perder todo por lo que habían trabajado tanto, pero juzgaron mal a Dios en esto. "¡Dad y se os dará!", dice El (Luk_6:38). Cuando damos, debemos recordar que las bendiciones que Dios promete no siempre son materiales y quizá no las experimentemos aquí en la tierra, pero con seguridad las recibiremos en nuestra vida futura con El.

3.10 El alfolí (granero) era un lugar en el templo donde se guardaban granos y otros alimentos donados como diezmos. Los sacerdotes vivían de estas donaciones.

El diezmo como un principio del reino

3.10 El alfolí (granero) era un lugar en el templo donde se guardaban granos y otros alimentos donados como diezmos. Los sacerdotes vivían de estas donaciones.

Diezmo
tributo pagado al santuario como asignación para los sacerdotes y levitas (Gén 14,20 28,22 Am 4,4 1Mac 3,49), o al rey (1Sam 8,15.17). El fundamento del tributo cultual es la idea de que Dios es el propietario de toda la tierra, y por tanto, puede pretender sus primeros (primicias) y mejores productos.

Dando es como recibimos

El diezmo como un acto de obediencia y fe

3 . 8 - 10 El plan de prosperidad incluye el diezmo, PROSPERIDAD DE DIOS. Mucha gente está incapacitada por su propia pobreza y ésta es a menudo causada por su desobediencia a la Palabra. De muchas maneras se manifiesta esta desobediencia; una de ellas es ¡robarle a Dios! Este pasaje claramente nos dice que aquellos que retienen sus diezmos y ofrendas le están robando a Dios. En consecuencia, también se privan a sí mismos de las bendiciones que Dios desea otorgarles. Cuando uno cesa de diezmar está violando la Ley, y si uno viola la Ley, entonces ésta no puede obrar a nuestro favor.
Nada hará que un creyente sabio deje de ofrendar y diezmar, pero ella o él jamás diezmarán u ofrendarán con el objetivo de obtener algo. Más bien, la acción de dar procede de la obediencia y ¡Dios siempre recompensa la obediencia!  (*/Luk_6:38) F.P.

¿QUÉ ES MI DIEZMO?

Es más que una cantidad, o que dinero en efectivo, o que un billete o un cheque…Es Mi inversión a favor de una sociedad mejor. Es Mi ayuda a la juventud cristiana. Es Mi expresión de fe en el futuro. Es Mi demostración de buena voluntad. Es Mi contribución para la educación cristiana. Es Mi cooperación para sanar y educar a otros por medio de la obra misionera. Es Mi voto para que tengamos un mundo cristiano. Es MI DIEZMO una cosa santa, dedicada a Dios para servir a las personas. Por lo tanto      procuraré siempre el privilegio y la oportunidad de dar mi diezmo. Es Mi colaboración para rescatar almas perdidas y traerlas a Cristo Jesús nuestro Salvador.

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