jueves, 26 de febrero de 2015

¿Qué te daré? lección 40


1Ki 3:5  Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.
[8]  3.5 Los sueños son, en el AT, una forma común de revelación divina (cf. Gn 26.24; 28.11-15; 31.11,24; Jue 7.13; 1 S 3; 28.6).
Esta es la primera de cuatro ocasiones en la cual Jehovah le habla a Salomón (ver 6:11-13; 9:1-9; 11:11-13). El autor se siente obligado a explicar por qué aconteció esto en el lugar alto principal, Gabaón; el rey y todo el pueblo adoraban a Dios allí porque el templo no había sido edificado todavía (2). Para absolver a Salomón de cualquier clase de sospecha, el autor también añade que Salomón amaba a Jehovah y caminaba en los estatutos de David (3).
Pedir conforme a mi prioridad
1Ki 3:9  Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
Al hacer esta petición, el rey Salomón pone de manifiesto que la dignidad real, como cualquier otra forma de autoridad, más que un privilegio personal debe ser un servicio en favor del pueblo.
3.6-9 Cuando se le dio la oportunidad de tener lo que deseara más en el mundo, Salomón pidió sabiduría ("corazón entendido") para poder guiar bien al pueblo y para tomar decisiones correctas. Nosotros también podemos pedir esta misma sabiduría (Jam_1:5). Note que Salomón pidió sabiduría para llevar a cabo su trabajo. No pidió a Dios que hiciera el trabajo por él. No debemos pedir a Dios que haga por nosotros lo que El quiere hacer a través de nosotros. Por el contrario debemos pedirle que nos dé sabiduría para saber qué hacer y el valor para continuar en ello.
¿Cuál es mi Prioridad?
Mat 7:7  Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Pedid…buscad…llamad. En el gr. estos mandatos están en el tiempo presente y sugieren la idea de “seguid pidiendo…seguid buscando…seguid llamando.” Aunque Jesús no enseñó que la persistencia en la oración haría que Dios accediera a los deseos humanos, la persistencia también es considerada como sinónimo de fe, de que Dios responderá (vers. 8).

7.7, 8 Jesús nos dice que debemos persistir en nuestra búsqueda de Dios. No faltan las personas que se rinden después de algunos esfuerzos sinceros y concluyen que Dios no puede ser hallado. Llegar a conocer a Dios demanda decisión y Jesús asegura que nuestros esfuerzos serán premiados. No se rinda en su afán por encontrarse con Dios. Siga pidiéndole más sabiduría, paciencia, conocimiento, amor y comprensión. El se los dará.



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